El pálpito del mejor pop español

"La aparición de Dolorosa en la escena granadina fue acogida con una mezcla de complicidad y aspereza hace más o menos un lustro. Sus dulces y exquisitas canciones dejaban en realidad un regusto acibarado. Se convirtieron en el perfecto grupo generacional: la voz del treintañero medio. Es decir, el retrato de gente sin futuro que, por abnegación, o por narices, estira la juventud hasta nadie sabe cuándo mientras asiste a la lenta digestión del 15-M y al desfalco de un país con las instituciones patas arriba. El proyecto de Raúl Bernal —músico de amplia experiencia en las formaciones de Lapido, Quique González o Grupo de Expertos Solynieve, entre muchos otros— encontró en Natalia Muñoz la figura idónea para transmitir un discurso agrio, a veces desesperanzado, por el que también se filtran rayos de luz y una sutil ironía". Eduardo Tébar (MondoSonoro, Efe Eme, ... )